MUNICIPALISMO

La revolución que necesitamos en la política debe empezar en lo local, en el municipalismo. Aquí es donde las decisiones tienen un impacto directo en nuestras vidas y donde la gestión, la transparencia y el rigor pueden transformar comunidades enteras. Desde SOMOS, creemos que el futuro de nuestra querida Nava del Rey pasa por una gestión valiente, basada en la verdad, la rendición de cuentas y el trabajo conjunto.

Verdad y rigor como banderas políticas

En nuestro pueblo, no hay espacio para las luchas de poder que se cuecen en Madrid o Valladolid, ni para los bulos que buscan dividirnos. En un movimiento transversal como SOMOS, nuestras vecinas y vecinos representan trayectorias vitales de todas las ideologías. Lo que nos une no es a quién votamos en las elecciones generales, sino la certeza de que buscamos un bien superior para todos nosotros y todas nosotras. Nava del Rey necesita ideas claras, planes sólidos y, sobre todo, compromiso con una gestión que garantice un futuro próspero en un contexto cada vez más desafiante.

Las mentiras en la política local de Nava del Rey

En Nava del Rey, hemos sido testigos de cómo las mentiras, tanto por acción como por omisión, han afectado la gestión municipal y la confianza de las vecinas y vecinos:

1.- La tasa de basuras: Se justificó una subida superior al 43% culpando primero a Europa y la Agenda 2030, para luego responsabilizar a Pedro Sánchez. En realidad, el problema es una falta de planificación y transparencia para cumplir con la normativa que lleva 16 años vigente.

2.- El hogar del jubilado: Aunque el equipo de gobierno afirmó en el pleno de septiembre que este espacio no estuvo cerrado en verano, la realidad vivida por los vecinos demuestra lo contrario.

3.- Espacio de trabajo para SOMOS: El equipo de gobierno asegura que cualquier grupo político puede acceder a instalaciones del Ayuntamiento, pero se nos ha negado y se nos niega sistemáticamente un espacio fijo de trabajo, a pesar de que el Procurador del Común ha fallado a nuestro favor.

4.- Ordenanza de Convivencia Ciudadana de 2009: Aunque esta herramienta otorga al Ayuntamiento capacidad de regular y sancionar conductas que perturban el orden público, se ha afirmado que no hay competencias para aplicarla.

5.- Obras en el polideportivo: Durante el verano, las obras en el parking generaron ruidos, polvo y gases que impidieron disfrutar con un mínimo de confort de la piscina municipal, pero el equipo de gobierno en el pleno de septiembre afirmó no tener capacidad para coordinar con la empresa el momento de ejecución.

6.- Hospital Comarcal: A pesar de los recortes y la pérdida de servicios en Medina del Campo, como pruebas diagnósticas que ahora se derivan a Valladolid, el Ayuntamiento niega esta realidad en lugar de defender una infraestructura clave para nuestro territorio.

7.- Contratación y subvenciones: El secretario municipal ha señalado la necesidad de mejorar procesos clave como la contratación de personal y espectáculos, así como la asignación de subvenciones. Sin embargo, casi un año después no se ha actuado para corregir estas deficiencias.

8.- Tarifas discriminatorias: Se sigue cobrando una tarifa distinta en servicios públicos en función del empadronamiento, a pesar de que el Tribunal Supremo ya dejó claro que esto es ilegal. Dicen que "ningún juez ha venido a decirlo personalmente". ¿De verdad necesitamos que un juez se persone en Nava del Rey para aplicar la ley?

Estas mentiras y excusas, así como la negativa a asumir responsabilidades no sólo frenan el desarrollo de Nava del Rey, sino que erosionan la confianza en nuestras instituciones. Gestionar lo público con esta falta de transparencia y rigor supone actuar bastante lejos de lo que consideramos democracia. Nos enfrentamos a un equipo de gobierno que se ha especializado en decir "no es nuestra competencia" para justificar su inacción, mientras despliega propaganda para evadir responsabilidades.

El municipalismo debe recuperar las Comisiones Municipales como espacios de trabajo y debate, previos a los plenos, garantizar la transparencia en cada proceso y priorizar las necesidades reales de la comunidad. Nava del Rey necesita un gobierno local que deje de esconderse tras excusas y se enfoque en construir un futuro próspero para todas y todos. Porque sin hombres y mujeres no hay instituciones, y estas deben adaptarse a la realidad de los ciudadanos, no al revés.

Es hora de levantar la voz, exigir una gestión basada en la verdad y construir una comunidad donde el rigor y la transparencia sean las verdaderas banderas políticas.