¡ Y LO NECESITA YA !
En Nava del Rey, estamos atrapados en un modelo político que gira en torno al calendario festivo del año, los toros y los conciertos. Una forma de entender la vida del pueblo donde parece que todo debe orbitar en torno a las fiestas, y cuanto más caros los festejos, más importante el municipio. Si los toros son de una ganadería de renombre, mejor. Si el concierto cuesta más, mejor. Pero no existe ni un solo dato que avale esa teoría. ¿Alguien puede demostrar con datos que traer una u otra ganadería genera un mayor impacto económico local? No. Lo que sí podemos demostrar —porque está en las cuentas municipales— es que esa decisión incrementa el gasto del Ayuntamiento.
Pero esa es la fórmula: más gasto en fiestas, ninguna evaluación de su impacto real, y todo envuelto en una preocupante falta de transparencia en la gestión de los recursos públicos. Una fórmula que, con el paso del tiempo, se ha convertido en rutina. Y mientras tanto, seguimos sin responder a la pregunta clave: ¿qué modelo de desarrollo queremos para nuestro pueblo?
Porque la economía local, el desarrollo del territorio y la proyección de Nava del Rey como destino turístico no se sostienen con aplausos en la plaza ni con carteles anunciando cantantes y orquestas. Se sostienen con ideas, con visión y con una estrategia clara sobre nuestro territorio y sobre nuestra gente.
¿Qué significa eso?
Significa que debemos ser capaces de ofrecer motivos reales para que alguien elija venir aquí, pasar el día con nosotros, tomar unos vinos, comprar nuestros productos locales, comer en nuestros restaurantes, descubrir nuestro patrimonio histórico y cultural. Enseñar con orgullo el Pozo de la Nieve, nuestra Iglesia Catedral de los Santos Juanes, nuestras ermitas, las tallas y obras de arte que albergan. Contar nuestra historia a través del vino rancio, que fue motor económico durante generaciones. Y seguir poniendo en valor nuestro skyline subterráneo: el de las centenares de bodegas que dibujan un perfil invisible para quienes nos visitan. Explicar cómo Nava del Rey contó hace siglos con un proyecto de I+D gracias al barro blanco.
Toda esta riqueza —más allá del ímprobo trabajo de divulgación que realiza la Oficina de Turismo— no se ha visto reflejada en ningún Plan Municipal de atracción turística. Salvo contadas apariciones en El Norte de Castilla, como parte de un paquete de publicidad pagado por el propio Ayuntamiento, este patrimonio no forma parte de ninguna estrategia real.
Todo eso está ahí. Pero muy lejos de cualquier hoja de ruta. Muy lejos de convertirse en motor económico.
Mientras aquí seguimos diciendo que todo está bien, que somos la envidia de todos, otros pueblos avanzan. Según el informe Búsquedas de Turismo Rural 2024, elaborado por Sensación Rural y o10media, tres localidades cercanas —Olmedo, Tordesillas y Alaejos— están en el top 5 de los pueblos más buscados de la provincia de Valladolid. Suman más de 7.000 búsquedas.
Peñafiel encabeza el ranking gracias a su patrimonio y su legado enológico. Olmedo brilla con su Parque Temático del Mudéjar. Urueña, la Villa del Libro, es ejemplo de cultura e identidad. Tordesillas suma historia, monasterio y vino. Y Alaejos, nuestra vecina, cierra el top 5 con 1.600 búsquedas.
Nuestros vecinos del Trabancos no se han quedado esperando. Allí creen en su patrimonio. Lo cuidan. Lo activan. Su arquitectura gótico-mudéjar no es solo una foto: es una propuesta de valor. Una llamada al visitante.
¿Y Nava del Rey?
Tenemos nuestras bodegas, nuestro rico patrimonio histórico-artístico, y una fiesta declarada de Interés Turístico Nacional: La Bajada y Subida de la Virgen de los Pegotes. Uno pensaría que estamos preparados para competir. Pero una cosa es tener el legado… y otra muy distinta es saber activarlo.
Sí, tenemos una web oficial de la fiesta. Pero no tiene certificado SSL. Eso significa que, en muchos móviles y ordenadores, simplemente, no se carga. Es como tener el pasaporte caducado justo cuando vas a cruzar una frontera. Una oportunidad perdida. Un escaparate cerrado.
Y no es solo la web de la fiesta. Es también la web municipal, desactualizada y sin contenidos. El portal de transparencia sin documentos. El perfil del contratante sin actividad. ¿Y cuál es la prioridad? Organizar fiesta tras fiesta durante el año. Esa es toda la estrategia.
Pero pongamos otro ejemplo, el de tres pequeños municipios —La Seca, Rueda y Serrada— que a poco más de 20 minutos de aquí están construyendo su futuro de forma conjunta. Han diseñado una estrategia de desarrollo territorial con participación vecinal, apoyo del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, y el acompañamiento técnico de AEICE y GEOCyL.
¿Y cómo es posible?
Aquí, cuando hemos propuesto planes similares, se nos ha dicho que “el Ayuntamiento no tiene competencias”. Ni para vivienda de alquiler social, ni para pactos contra la despoblación, ni para dinamización cultural. Pero entonces, ¿por qué en Bobadilla, Fresno, Rueda, La Seca, Serrada o Alaejos sí se hace? ¿Acaso tienen más competencias que nosotros? ¿Más presupuesto? ¿Más favores políticos?
La respuesta es sencilla: no. Lo que tienen es prioridades. Saben hacia dónde va el mundo. Saben que no se puede vivir eternamente de las subvenciones de la Diputación. Y, sobre todo, tienen un plan.
Y además, ahora contamos con datos sólidos que avalan lo que venimos diciendo.
Un estudio reciente, La cuestión de la vivienda en las ruralidades contemporáneas, elaborado por la plataforma Holapueblo en colaboración con investigadores de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), confirma que la escasa oferta de vivienda rural en alquiler es una de las principales barreras para repoblar la España vaciada.
La solución, según el estudio, pasa por políticas públicas valientes: rehabilitación de viviendas vacías, creación de bolsas públicas de alquiler, propiedad mixta público-privada y turismo rural sostenible. Todo lo que aquí, en Nava del Rey, se ha dicho que “no es competencia municipal”.
Porque cualquier municipio, cualquier equipo de gobierno, tiene sus aciertos y sus errores. Pero, por favor, que todo eso suceda en torno a un plan.
Porque no faltan competencias. Faltan ideas. Falta visión. Falta pensar en Nava del Rey con la mirada puesta en el futuro.
Y sí, siempre intentan desacreditarnos con los mismos clichés del primer día: que si no somos de aquí, que si no entendemos cómo funciona un Ayuntamiento, que si nadie ha pedido esto antes o nunca se habían hecho estas preguntas, que si SOMOS x Nava del Rey somos de Podemos, o de la extrema derecha disfrazada, o de lo que convenga en cada momento según el ánimo del día.
Pero si con todo lo que estamos planteando, alguien aún no ha entendido que SOMOS x Nava del Rey es municipalismo en estado puro, que nuestro movimiento ciudadano no va de bandos, ni de colores, ni de partidos… va de proyectos, va de futuro, va de tener un plan para que este pueblo no se quede atrás, entonces es que no quiere entenderlo.
Porque llenar una plaza durante una semana está bien.
Pero llenar un pueblo de oportunidades durante todo el año…
Eso es gobernar.
La economía no se improvisa. Se piensa. Se planifica. Se construye con esfuerzo, con valentía y con ideas. Y si no lo hacemos nosotros, otros municipios lo harán. Y sus pueblos saldrán en los mapas… y en las búsquedas.
Y no nos engañemos: si no somos capaces de sostener nuestra economía local, si no generamos oportunidades, si no somos atractivos para la gente, esa falta de cimientos acabará arrastrando también nuestras tradiciones, nuestra memoria y nuestros servicios.
Y Nava del Rey quedará reducido a la irrelevancia más absoluta.
Por eso lo decimos alto y claro: Nava del Rey necesita un plan. Y lo necesita ya.
Un plan que escuche, que mire al futuro, que active nuestro potencial, que deje atrás la inercia de la autocomplacencia y empiece a construir un modelo de pueblo donde la cultura, el patrimonio, la economía local, la vivienda, la sostenibilidad y el turismo formen parte de una estrategia común.
Porque lo que está en juego no es solo el presente.
Es el lugar que ocupará Nava del Rey dentro de diez, quince o veinte años.
Es decidir si queremos seguir hablando de lo que fuimos…
o empezar a construir lo que podemos ser.
Y eso, nos guste o no, ya está pasando a nuestro alrededor.
Solo hay que mirar con atención a nuestros municipios vecinos.
La pregunta es:
¿Vamos a seguir esperando a que todo cambie solo, o vamos a ponernos en marcha?
En SOMOS x Nava del Rey lo tenemos claro.
No nos mueve ni el ruido ni el color.
Nos mueve la responsabilidad de pensar en grande y actuar en pequeño.
Con rigor. Con propuestas. Con hechos.
Porque cuando todo el mundo se limita a decir que “esto siempre ha sido así”,
hay quien se atreve a preguntarse:
¿y si lo hacemos mejor?
Ahí empieza el cambio.
Y ya va siendo hora.