PUEDEN DECIR QUE NO SOY DE AQUÍ, YO SEGUIRÉ DEMOSTRANDO QUE ESTE PUEBLO ES MI VIDA

 

"Que no soy de aquí," me dicen algunos de los que han estado aquí todo el tiempo, gestionando las cosas tal como están. Claro, entiendo su preocupación: los que vivimos fuera, nos relacionamos, trabajamos y vemos cada día cómo se hacen las cosas en otros lugares y estamos en condiciones de traer a Nava otras ideas y también nuevas perspectivas y soluciones creativas. ¡Qué peligro! ¿verdad? Siempre me he imaginado mi futuro en este pueblo, en su territorio, rodeado de su gente y sus tradiciones. Ver cómo todo lo que hemos sido se desmorona, cómo se lo lleva el viento, despierta en mí una profunda rebeldía. Este es el lugar donde quiero estar, donde quiero aportar todo lo que he aprendido fuera, porque mi amor por esta tierra se mide por mi deseo incansable de protegerla y verla prosperar. No necesito justificar mi compromiso, lo siento en cada fibra de mi ser: este es mi hogar, y aquí es donde quiero marcar una diferencia.

Pues bien, mal que les pese a muchos, como tantos y tantos navarreses y navarresas, aunque viva fuera, mi corazón, mis raíces y mi compromiso están firmemente aferrados a este, que es mi pueblo. ¿Qué mayor prueba de ello que mi deseo de volver, de invertir mi tiempo, mis conocimientos y mi esfuerzo en el lugar que me vio crecer? Es mucho lo que Nava nos ha aportado y nos aporta cada día, pero para que lo siga haciendo hoy, en un mundo globalizado, ya no es posible pensar que aquí ya lo sabemos todo ni que basta con estar aquí para hacer que las cosas funcionen, sin moverse y sin avanzar. Yo quiero traer lo mejor de lo que he aprendido y aprendo en otros lugares para devolverle a mi pueblo todo lo que me ha dado.

Cada día tengo que oír que para ser alcalde hay que vivir aquí. ¿Y por qué no dicen que para ser alcalde hay que tener ideas y visión? ¿Por qué no dicen que para ser alcalde hay que tener un plan para este pueblo? Si el único requisito es estar físicamente presente, entonces propongo que también revisemos si esos mismos que piensan que hay que vivir aquí todos los días tienen algo más que ofrecer que su simple presencia. Porque estar es fácil, lo difícil es hacer que nuestro pueblo marque una diferencia.

No obstante, esta estúpida observación, que se me está lanzando desde el minuto uno es para mí casi un halago. Si tan poco peligro representara para ellos, no harían tanto esfuerzo en descalificarme. Mi distancia física no es más que una perspectiva diferente, una ventaja que a muchos les da miedo, porque me permite ver este pueblo con los ojos de quien lo añora y lo quiere ver prosperar. Y si tanto les preocupa que no esté físicamente aquí todo el tiempo, me pregunto si no será que temen que mi visión externa revele lo que aquí dentro han preferido ignorar durante años.

En fin, entiendo su preocupación. A fin de cuentas, saben que las ideas frescas, la ambición de recuperar lo mejor de nuestro pasado y la fuerza de alguien que quiere volver a su hogar para mejorarlo, son mucho más poderosas que cualquier argumento basado en el código postal que se tenga. Así que pueden seguir diciendo que no soy de aquí; yo seguiré demostrando que, aunque viva fuera, este pueblo es mi vida y, cuando gobierne, haré todo lo que esté en mi mano para demostrar que “ser navarrés o navarresa” es sentirse tal y estar dispuesto a dar muchos giros de timón para que Nava prospere; algo que a algunos parece que es lo que realmente les preocupa."


Javier Gil García